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Por Gilberto de Rocheteau.

El proyecto de la "Unión mediterránea" defendido
por Nicolás Sarkozy revela numerosos contornos a
observar la ambición francesa y el chirrido de
dientes de muchos países europeos tal como
ocurre con Alemania de Angela Merkel. A demás de
las incesantes llamadas del Presidente francés a
los países que confinan la orilla meridional del
Mediterráneo, se conoce al hombre muy sutil que
debe jugarse sobre todos los bordes cuando está
en búsqueda de intereses.
Los alemanes no sospechaban en
efecto a Nicolás Sarkozy la ambición de utilizar
los fondos europeos destinados a ayudar a los
países mediterráneos para financiar su proyecto
de Unión. Poco vale, había garantizado a
Jean-Pierre Jouyet, que deseó destacar que la
futura "Unión para el Mediterráneo" vendrá a
simplemente "completar y enriquecer" el proceso
de Barcelona, una estructura establecida hace
doce años por la Unión Europea para los países
de la Mediterránea y que los alemanes no querían
ver privada de su contenido (la Unión
mediterránea, manzana de discordia del par
francogermano por RFI, Artículo publicado el
27/02/2008 Última actualización el 26/02/2008 a
23:54 TI).
Ante estas veleidades
imperialistas, el líder de la revolución el
coronel Múammar Al Gaddafi no tardó en
reaccionar ya que en realidad, si se trata de
organizar una unión donde algunos deben
prevalecerse el derecho tanto del monopolio en
las ideas que en la ejecución, es necesario
contar que tal proyecto irá sin los países del
sur o entonces sin Libia. Puesto que según el
líder y lo que es por otra parte normal, la idea
de una verdadera colaboración entre los países
que se comparten las mismas orillas, como la del
Mar Mediterráneo que defiende la iniciativa del
Presidente Sarkozy es muy encomiable y muy
alentadora a condición de que no hay por una
parte donantes de estrategias y del otro, solo
los consentidos. La construcción de la
iniciativa debe ser un asunto común y no
interesar más que los países que se comparten el
Mediterráneo. Toda tentativa a la reanudación
del proceso de Barcelona se consagrará al
fracaso, martilla él.
Si la iniciativa querría salir
bien según el líder de la revolución, es
necesario tener en cuenta parámetros que deben
ser beneficiosos entre las distintas partes
interesadas. Debe:
1)
construirse sobre la cooperación material y de
las ventajas materiales del mar mediterráneo
que, deben compartirse solamente entre los
países de las dos orillas.
2)
evitar
los campos políticos, culturales y religiosos.
3)
evitar
la presentación de las viejas mapas
imperialistas como los mapas otomanas, Romanas,
Cartaginesas, del imperio islámico y los mapas
coloniales contemporáneos.
4)
referirse solamente a los países europeos y
africanos que se comparten el Mar Mediterráneo
para facilitar la interacción entre los dos
continentes.
5)
el
modelo del proceso muerto de Barcelona no debe
repetirse.
6)
concebirse entre los dos partidos.
Quede por saber si la Europa
capitalista, la Europa con ambiciones
imperialistas consiente con esta visión. En
cualquier caso, el tiempo nos lo dirá. |