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Fidel Castro Ruz
2009-04-19
Ni
representados ni excomulgados en la Cumbre de
Puerto España pudimos conocer hasta hoy lo que
allí se discutió. Nos hicieron concebir a todos
las esperanzas de que la reunión no sería
secreta, pero los dueños del espectáculo nos
privaron de tan interesante ejercicio
intelectual. Conoceremos la esencia, pero no el
tono de voz, ni los ojos, ni los rostros que
tanto reflejan las ideas, la ética y el carácter
de las personas. Una Cumbre Secreta es peor que
el cine mudo. Durante unos breves minutos la
televisión sacó algunas imágenes. A la izquierda
de Obama estaba un señor al que no pude
identificar bien, cuando ponía la mano sobre la
espalda de Obama, como un colegial de ocho años
a un compañero de la primera fila. A su lado, de
pie, otro del séquito lo interrumpía para
dialogar con el presidente de Estados Unidos; vi
en los que lo importunaban la estampa de una
oligarquía que jamás conoció el hambre y en la
poderosa nación de Obama esperan tener el escudo
que protegerá el sistema contra los temidos
cambios sociales.
En la Cumbre prevalecía, hasta
ese momento, una extraña atmósfera.
El espectáculo artístico del
anfitrión brilló realmente. Pocas veces, tal vez
nunca, vi algo parecido. Un buen locutor, al
parecer trinitario, había dicho con orgullo que
era algo único.
Fue un verdadero derroche de
cultura y a la vez lujo. Medité un poco. Calculé
cuánto costaría todo aquello y de repente me di
cuenta que ningún otro país del Caribe podía
darse el lujo de presentar un espectáculo
semejante, que la sede de la Cumbre es
inmensamente rica, una especie de Estados Unidos
rodeado de pequeños países pobres. ¿Podrían los
haitianos con su riquísima cultura o Jamaica,
Granada, Dominica, Guyana, Belice u otra, ser
sede de una Cumbre tan lujosa? Sus playas pueden
ser maravillosas, pero no estarían rodeadas de
las torres que caracterizan el paisaje
trinitario y acumulan con esa materia prima, no
renovable, los cuantiosos recursos que hoy
sustentan las riquezas de ese país. Casi todas
las restantes islas que integran la comunidad
del Caribe, situadas más al norte, son
directamente batidas por los huracanes de
creciente intensidad que todos los años azotan a
nuestras hermanas islas del Caribe.
¿Alguien habrá recordado en esa
reunión que Obama prometió invertir cuanto
dinero se requiriese para autoabastecer a
Estados Unidos de combustible? Tal política
afectaría directamente a muchos de los Estados
allí reunidos que no podrán disponer de las
tecnologías y las enormes inversiones requeridas
para un esfuerzo en esa u otra dirección.
Algo realmente me impactó en la
etapa de la Cumbre transcurrida hasta hoy sábado
18 de abril, 11 y 47 minutos, en que escribo
estas líneas: el discurso de Daniel Ortega. Me
prometí a mí mismo no publicar nada hasta el
próximo lunes 21 de abril para observar lo que
ocurría en la famosa Cumbre.
No habló el economista, el
científico, el intelectual o el poeta. Daniel no
seleccionó palabras rebuscadas para impresionar
a sus oyentes. Habló el Presidente de uno de los
cinco países más pobres del hemisferio, el
combatiente revolucionario, en nombre de un
grupo de países centroamericanos y la República
Dominicana que está asociada al SICA.
Bastaría ser alguno de los
cientos de miles de nicaragüenses que
aprendieron a leer y escribir en la primera
etapa de la Revolución Sandinista , en que el
índice de analfabetismo se redujo de 60% a 12%,
o cuando de nuevo Daniel recibió el poder en el
2008, que había alcanzado el 35% de
analfabetismo.
Su discurso duró aproximadamente
50 minutos, con voz pausada y serena, pero si lo
reprodujera completo haría demasiado extensa
esta reflexión.
Sintetizaré su singular
pronunciamiento utilizando sus propias palabras
textuales en cada una de las ideas básicas que
transmitió. No utilizaré puntos suspensivos y lo
haré con las comillas sólo cuando Daniel se
refiere a las palabras textuales de otra persona
o instituciones:
Nicaragua recurrió a la Corte
Internacional de Justicia de La Haya : presentó
su demanda en contra de la política de guerra,
de la política terrorista que venía
desarrollando el presidente Ronald Reagan en
nombre de Estados Unidos.
Nuestro delito: habernos liberado
de la tiranía de Anastasio Somoza, impuesta por
la intervención de las tropas yankis en
Nicaragua.
Centroamérica se ha visto
sacudida desde el siglo antepasado por lo que
han sido las políticas expansionistas, políticas
de guerra que nos llevaron a unirnos los
centroamericanos para derrotarla.
Luego fueron las intervenciones
que se prolongaron desde el año 1912 hasta el
año 1932 y dejaron como resultado la imposición
de la tiranía de los Somoza, armada, financiada
y defendida por los gobernantes norteamericanos.
Tuve la oportunidad de
encontrarme con el presidente Reagan en plena
guerra, nos dimos la mano y le pedí que cesara
la guerra contra Nicaragua.
Tuve la oportunidad de
encontrarme con el presidente Carter y cuando me
decía que “ahora que había salido la tiranía de
los Somoza, el pueblo nicaragüense era hora de
que Nicaragua cambie”. Le dije: No, Nicaragua
no tiene que cambiar, los que tienen que cambiar
son ustedes, Nicaragua nunca ha invadido a
Estados Unidos; Nicaragua nunca ha minado los
puertos de Estados Unidos; Nicaragua no ha
lanzado una sola piedra en contra de la nación
norteamericana; Nicaragua no ha impuesto
gobiernos en Estados Unidos; son ustedes los que
tienen que cambiar, no los nicaragüenses.
En plena guerra todavía, tuve la
oportunidad de encontrarme con quien recién
había asumido la presidencia de Estados Unidos,
George Bush, padre. En un encuentro en Costa
Rica, el año 1989, cuando nos sentamos quedamos
frente a frente el presidente Bush y yo, él lo
comentó: “Aquí ha venido la prensa porque
quieren vernos pelear al Presidente de Estados Unidos
y al Presidente de Nicaragua e hicimos el
esfuerzo de no darle gusto a la prensa”, dijo
Bush.
Nicaragua seguía sometida todavía
a la guerra impuesta por Estados Unidos; ante la
demanda que Nicaragua presentó ante la Corte
Internacional de Justicia de La Haya , la Corte
falló y dictó sentencia, dijo con toda claridad
que “Estados Unidos debía detener todas sus
acciones militares, minado de los puertos,
financiamiento de la guerra; que debía indicar
en qué lugar estaban las minas que habían
colocado y se negaban a dar esa información”,
mandaba además al gobierno de Estados Unidos a
indemnizar a Nicaragua, también por el bloqueo
económico-comercial que le había impuesto.
Las luchas que estamos librando
en Nicaragua, en Centroamérica y en América
Latina para liberar a nuestros pueblos del
analfabetismo, son luchas que las estamos
librando con la solidaridad incondicional,
generosa, del hermano pueblo de Cuba, de Fidel,
que fue el que promovió esos procesos solidarios
de alfabetizació n, y su presidente Raúl Castro,
que les ha dado continuidad a estos programas,
abiertos para todos los pueblos latinoamericanos
y caribeños.
Luego se ha incorporado con un
espíritu generoso el pueblo bolivariano, el
pueblo de Venezuela, con su presidente Hugo
Chávez Frías.
Aquí estamos presentes una gran
mayoría de los Presidentes y Jefes de Gobierno
de América Latina y el Caribe; están
participando el Presidente de Estados Unidos, el
Primer Ministro de Canadá; pero aquí hay dos
grandes ausentes: uno, Cuba, cuyo delito ha sido
luchar por la independencia, por la soberanía de
los pueblos; prestar solidaridad, sin
condiciones, a nuestros pueblos, y por eso se le
sanciona, por eso se le castiga, por eso se le
excluye. Por eso yo no me siento cómodo en esta
Cumbre, no puedo sentirme cómodo en esta Cumbre,
siento vergüenza de estar participando en esta
Cumbre con la ausencia de Cuba.
Otro pueblo no está aquí presente,
porque, a diferencia de Cuba, una nación
independiente, solidaria, ese otro pueblo está
sometido todavía a las políticas colonialistas: me
refiero al hermano pueblo de Puerto Rico.
Estamos trabajando para construir
una gran alianza, una gran unidad de los pueblos
latinoamericanos y caribeños. Llegará el día en
que ahí también, en esa gran alianza, estará el
pueblo de Puerto Rico.
En la década de los cincuenta la
discriminación racial estaba institucionalizada,
era parte del modo de vida norteamericano, parte
de la democracia norteamericana: los negros no
podían entrar en los restaurantes de los blancos,
ni en los bares de los blancos; los niños,
hijos de familias negras, no podían ir a las
escuelas donde estudiaban niños blancos. Para
romper el muro de la discriminación racial fue
necesario —y eso lo sabe mejor que nosotros
mismos el presidente Obama— Martin Luther King,
decía: “Yo tengo un sueño”. El sueño se hizo
realidad y el muro de la discriminació n racial
se desplomó en Estados Unidos de América,
gracias a la lucha de ese pueblo.
Esta reunión, este encuentro se
inicia, precisamente, el día en que se inició la
invasión a Cuba el año 1961. Conversando con el
presidente de Cuba, Raúl Castro, me daba algunos
datos Raúl: “Daniel, el presidente Obama nació
el 4 de agosto de 1961, tenía tres meses y medio
cuando se logra la victoria en Playa Girón el 19
de abril de ese año; evidentemente, no tiene
responsabilidad en ese hecho histórico. El 15
de abril, los bombardeos; el 16 se proclama el
socialismo, por Fidel, en el entierro de las
víctimas; el 17 comienza la invasión; el 18
continúan los combates y el 19, la victoria,
antes de las 72 horas. Raúl.”
(Me
contó Raúl, a su regreso de Cumaná, que al
escribir una nota para Daniel, hizo un cálculo
rápido y cometió un error al afirmar que la
invasión de Playa Girón se produjo cuando Obama
tenía tres meses y medio, cuando debió decir que
nació tres meses y medio después; que él era el
único responsable del error.)
Eso es historia. En el año 2002,
también en el mes de abril, el 11 de abril, se
produce un golpe de Estado con la intención de
asesinar a un presidente electo en la República
Bolivariana de Venezuela; el presidente Hugo
Chávez fue capturado, y estaba la orden de
asesinarlo. Cuando surge el gobierno fantoche,
el gobierno norteamericano, a través de su
vocero, reconoce a los golpistas y les da la
razón a los golpistas. Razón tenemos para decir
que eso no es historia; hace apenas siete años
se produjeron esos hechos violentos en contra de
la institucionalidad de un pueblo, de una nación
progresista, solidaria, revolucionaria.
Pienso que el tiempo que me estoy
tomando es mucho menor que el que me tuve que
tomar, tres horas, esperando en el aeropuerto
dentro del avión.
La libertad de expresión tiene
que ser para el grande y para el pequeño: Belice,
Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua,
Panamá, El Salvador y República Dominicana como
asociado. El área territorial es de 568 988
kilómetros cuadrados. La población suma un poco
más de 41,7 millones de habitantes.
Planteamos que se les entreguen
los TPS (Estatus de Protección Temporal) a todos
los inmigrantes que están en Estados Unidos,
pero las causas de la emigración están en el
subdesarrollo, en la pobreza que viven los
pueblos centroamericanos.
La única manera de detener ese
flujo de emigrantes hacia Estados Unidos no es
levantando muros, no es reforzando la vigilancia
militar en las fronteras la única manera.
Estados Unidos necesita la mano
de obra centroamericana, como necesita mano de
obra mexicana; cuando ya esa mano de obra va
más allá de las demandas de la economía
norteamericana, entonces vienen las políticas
represivas, es aportando fondos sin condiciones
políticas, sin las condicionalidades del Fondo
Monetario Internacional.
Tenemos la ingrata tarea de
estarle cuidando las fronteras a Estados Unidos
por el consumo de la droga.
Solo en Nicaragua, el año pasado,
la policía nacional incautó más de 360 toneladas
de coca. Eso, a precio de mercado en Estados Unidos,
seguramente suma más de 1 000 millones de
dólares.
¿Cuánto le aporta Estados Unidos
a Nicaragua por cuidar de sus fronteras? Le
aporta un millón 200 mil dólares.
No es justo, no es equitativo, no
es ético, no es moral que sea el G‑20 el que
siga tomando las grandes decisiones; llegó la
hora de que sea el G‑192, es decir, todos, en
Naciones Unidas.
Los que han tenido negociaciones
con el Fondo (FMI) saben perfectamente lo que ha
significado el Fondo, cómo han sacrificado
programas sociales, programas agrícolas,
programas productivos, para sacar los recursos y
pagar la deuda, la deuda impuesta por las normas
establecidas por el capitalismo global.
No ha sido más que un instrumento
para establecer y desarrollar, desde las
metrópolis, políticas colonialistas,
neocolonialistas e imperialistas.
Mahatma Gandhi en aquella lucha
heroica que libró por la independencia de la
India frente a Inglaterra decía: “Inglaterra ha
utilizado un cuarto de los recursos del planeta
para llegar a su actual estado de desarrollo. ¿Cuántos
recursos necesitará la India para llegar al
mismo desarrollo?” Ya en este siglo XXI y desde
finales del siglo XX, no era solo Inglaterra,
sino todos los países capitalistas desarrollados
estableciendo su hegemonía a costa de la
destrucción del planeta y de la especie humana,
imponiendo los valores consumistas de su modelo.
La única manera de salvar al
planeta, y con ello el desarrollo sostenible de
la humanidad, será que se establezcan las bases
de un nuevo orden económico internacional, de un
nuevo modelo económico social, político, que sea
verdaderamente justo, solidario y democrático.
En el proyecto que se conoce como
Petrocaribe y el ALBA —en Petrocaribe están casi
todos los países del Caribe; pero también
estamos algunos países centroamericanos. Hay
países del SICA que estamos en Petrocaribe:
Belice, Guatemala, Honduras, República
Dominicana, Nicaragua, Panamá.
“Los Jefes de Estado y de
Gobierno de Bolivia, Cuba, Dominica, Honduras,
Nicaragua y Venezuela, países miembros del ALBA,
consideramos que el proyecto de Declaración de
la V Cumbre de las Américas es insuficiente e
inaceptable por las siguientes razones:
(Lee de inmediato la declaración
del ALBA sobre el documento propuesto para la
Cumbre de las Américas.)
“No da respuesta al tema de la
Crisis Económica Global, a pesar de que esta
constituye el más grande desafío al cual la
humanidad haya hecho frente en décadas.
“Excluye injustificadamente a
Cuba, sin hacer mención al consenso general que
existe en la región para condenar el bloqueo y
los intentos de aislamiento de los cuales su
pueblo y su gobierno han sido incesantemente
objeto, de manera criminal.
“Lo que estamos viviendo es una
crisis económica global de carácter sistémico y
estructural y no una crisis cíclica más.
“El capitalismo ha provocado la
crisis ecológica por someter las condiciones
necesarias para la vida en el planeta al
predominio del mercado y la ganancia.
Para evitar este desenlace es
necesario desarrollar un modelo alternativo al
sistema capitalista. Un sistema de armonía con
nuestra madre tierra y no de saqueo de los
recursos naturales; un sistema de diversidad
cultural y no de aplastamiento de culturas e
imposición de valores culturales y estilos de
vida ajenos a las realidades de nuestros países;
un sistema de paz basado en la justicia social y
no en políticas y guerras imperialistas; un
sistema que no los reduzca a ser simples
consumidores o mercancías.
Respecto al bloqueo de Estados
Unidos contra Cuba y la exclusión de este país
de la Cumbre de las Américas, los países de la
Alternativa Bolivariana para los Pueblos de
Nuestra América reiteramos la Declaración que
todos los países de América Latina y el Caribe
adoptaron el pasado 16 de diciembre de 2008
sobre la necesidad de poner fin al bloqueo
económico, comercial y financiero impuesto por
el gobierno de Estados Unidos de América a Cuba,
incluida la aplicación de la llamada Ley
Helms-Burton, de todos ampliamente conocidos.
En mi país, Nicaragua, los
gobiernos que me antecedieron cumplieron al pie
de la letra con la política neoliberal. Desde el
año 1990, cuando el Frente Sandinista deja el
gobierno, hasta el 10 de enero del año 2007,
cuando el Frente Sandinista retorna al gobierno;
las aplicaron durante 16 años.
Cuando triunfó la revolución en
Nicaragua en 1979, las tiranías y gobiernos que
habían sido impuestos y sostenidos por los
gobernantes norteamericanos en Nicaragua, los
demócratas que se autodenominaban demócratas
dejaron a Nicaragua con un 60% de analfabetismo.
Nuestra primera gran batalla fue
acabar con el analfabetismo, y nos fuimos a esa
gran batalla y logramos reducir el analfabetismo
al 11,5%, 12%. No pudimos ir más allá porque se
nos impuso una política de guerra por parte de
la administració n Reagan.
Entregamos el gobierno en 1990
con 12,5% de analfabetismo en el país y
recibimos el país, en el mes de enero del año
2007, con el 35% de analfabetismo.
Estos no son datos que inventa el
gobierno, son datos trabajados por los
organismos especializados en temas de educación
y cultura.
Ese es el resultado del
neoliberalismo que se le aplicó a Nicaragua, de
las privatizaciones que se le aplicaron a
Nicaragua, porque se privatizó la salud, se
privatizó la educación, se excluyó a los pobres;
para otros el cambio fue bueno porque se
enriquecieron, el modelo ha demostrado que es
muy exitoso para acumular riquezas, exitoso para
expandir la pobreza. Es gran concentrador de la
riqueza y gran multiplicador de la miseria y de
la pobreza.
Es un problema de orden ético, un
problema de orden moral en el que descansa el
futuro, no solamente de los países más
empobrecidos, como los cinco países que he
mencionado aquí en América Latina y el Caribe,
que no tenemos mucho que perder más que las
cadenas, si no hay un cambio de ética, si no hay
un cambio de moral, si no hay un cambio de
valores, que nos permita ser realmente
sostenibles.
Ya no es un asunto de ideología,
no es un asunto político; es un asunto de
sobrevivencia. Y ahí nos vamos todos, desde los
G‑20 hasta los G‑5, que somos los más
empobrecidos de América Latina y el Caribe.
Pienso que esta crisis que hoy
está afectando al mundo y que está llevando a
discusiones, a debates, a búsqueda de soluciones,
debemos asumirla tomando en cuenta que ya no es
posible, ya no es sostenible el actual modelo de
desarrollo.
La única forma de salvarnos todos
es cambiar el modelo.
Muchas gracias.
Las frases de Daniel en la
inauguración de la Cumbre parecían los tañidos
de una campana doblando por una política de
siglos, que hasta meses reciente se aplicó a los
pueblos de América Latina y el Caribe.
Son las 19 y 58 horas. Acabo de
escuchar las palabras del presidente Hugo Chávez.
Venezolana de Televisión, al parecer, introdujo
una cámara en la “Cumbre Secreta” y transmitió
unas palabras suyas. Ayer lo vimos devolver
amablemente el gesto de Obama cuando fue donde
estaba él y lo saludó, un gesto del Presidente
de Estados Unidos sin duda inteligente.
Esta vez Chávez se levantó de su
silla, fue hasta el asiento de Obama en la
cabeza de un salón rectangular junto a Michelle
Bachelet y le entregó el conocido libro de
Galeano, “La venas abiertas de América Latina”,
actualizado sistemáticamente por el autor. No sé
en qué momento del día ocurrió. Mencioné
simplemente la hora en que lo escuché.
Se anuncia que la Cumbre
concluirá mañana al mediodía.
El Presidente de Estados Unidos
ha estado muy activo. Según noticias se ha
reunido no sólo con el pleno de la Cumbre , sino
también con todos los subgrupos de la región.
Su predecesor se acostaba
temprano y dormía muchas horas. Obama, al
parecer, trabaja mucho y duerme poco.
Hoy día 19 a las 11 y 57 horas,
no veo nada nuevo. El canal de la CNN está sin
noticias frescas. Escucho las 12 campanadas del
reloj, en ese instante ocupó la tribuna
de la Cumbre el Primer Ministro de Trinidad y
Tobago. Me dedico a escucharlo, y percibo
algunas cosas extrañas. El rostro de Manning
está tenso. Un rato después habla Obama y luego
responde preguntas de la prensa; lo veo más
áspero aunque calmado. Lo que más me llamó la
atención es que se organizó una conferencia de
prensa integrada por varios líderes en la que
ninguno de los discrepantes del documento habló.
Manning había dicho antes que el
mismo se preparó hace dos años cuando no había
una profunda crisis económica y por tanto los
problemas actuales no estaban abordados con toda
claridad. Indudablemente, pensé, faltaba McCain.
Con seguridad la OEA , Leonel y la República
Dominicana recordaban el apellido del jefe
militar de los invasores de 1965 y los 50 mil
soldados que la ocuparon para impedir el regreso
de Juan Bosch, que no era marxista leninista.
Los de la conferencia eran el
Primer Ministro de Canadá, hombre francamente
derechista y el único que había sido grosero con
Cuba; el presidente de México, Felipe Calderón;
Martín Torrijos de Panamá, y como era lógico
Patrick Manning. El caribeño y los tres
latinoamericanos fueron respetuosos con Cuba.
Ninguno la atacó y habían expresado su oposición
al bloqueo.
Obama habló del poder militar de
Estados Unidos con el cual podría ayudar en la
lucha contra el crimen organizado y la
importancia del mercado norteamericano.
Reconoció también que los programas que lleva
adelante el Gobierno de Cuba, como el envío de
contingentes médicos a países de América Latina
y el Caribe, pueden ser más efectivos que el
poder militar de Washington a la hora de ganar
influencia en la región.
No lo hacemos los cubanos por
ganar influencia; es una tradición que se
inició en Argelia en 1963, cuando luchaba contra
el colonialismo francés, y lo hemos hecho en
decenas de países del Tercer Mundo.
Fue áspero y evasivo con relación
al bloqueo en su entrevista con la prensa; pero
ya nació y cumplirá 48 años el 4 de agosto.
Ese mismo mes, nueve días más
tarde, yo cumpliré 83 años, casi el doble de su
edad, pero ahora dispongo de mucho más tiempo
para pensar. Deseo recordarle un principio ético
elemental relacionado con Cuba: cualquier
injusticia, cualquier crimen, en cualquier época
no tiene excusa alguna para perdurar; el cruel
bloqueo contra el pueblo cubano cuesta vidas,
cuesta sufrimientos; también afecta la economía
de la cual se sustenta una nación y limita sus
posibilidades de cooperar con los servicios de
salud, educación, deporte, ahorro energético y
protección del medio ambiente con muchos países
pobres del mundo.
Abril 19 de 2009
2 y 32 pm.
Mandado por correa este día por
"Gustavo Diaz Palacios
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