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El Movimiento de los Comités Revolucionarios –
movimiento político y cultural - llama a la
realización de la sociedad de las masas, al
poder del pueblo (democracia directa) a través
de las ideas de la Tercera Teoría Universal
contenidas en El Libro Verde,
donde el pueblo ejerce su autoridad a través de
los Congresos Populares de Base que agrupan en
su seno a todo el pueblo sin excepción. El
pueblo designa a los Comités Populares
Ejecutivos encargados de la puesta en aplicación
de las decisiones, controla directamente sin
representación, ni sustitución, lejos del poder
del individuo, de la secta, del partido o del
grupo de partidos.
La democracia directa se realiza sólo con la
satisfacción y la liberación de las necesidades
materiales y morales de todos los miembros de la
sociedad. Es la razón por la cual el Movimiento
de los Comités Revolucionarios rechaza y repudia
todas formas y medios de explotaciones y de
monopolio, adoptando el fundamento económico de
la Tercera Teoría Universal basado sobre el
respeto de la propiedad privada considerada como
sagrada, dentro de los límites de satisfacer las
necesidades vitales, sin explotar ni esclavizar
a los demás.
El Movimiento de los Comités Revolucionarios
reivindica la libertad del conocimiento,
denuncia su monopolización y su falsificación y
afirma que la ignorancia se acabará sólo cuando
se presente las cosas en su autenticidad, y que
el conocimiento es un derecho natural para todos
los seres humanos.
El Movimiento de los Comités Revolucionarios
condena todas las formas de segregación y de
discriminación orientadas a la religión, al
sexo, a la etnia, a la raza, a la cultura o a la
creencia, y cree firmemente el derecho de cada
uno en gozar plenamente de su libertad y de su
autodeterminación.
El Movimiento de los Comités Revolucionarios
reivindica la liberación de la Mujer, una
liberación diferente de aquélla – falsificada –
que las sociedades desarrolladas pretenden
haberla alcanzado. Aquellas sociedades atribuyen
a la Mujer las mismas tareas materiales que las
de los Hombres, en contra de su feminidad y de
su papel natural; son consideradas en este caso,
sociedades materialistas y no civilizadas.
Imitarlas constituye un peligro para la libertad
de la mujer. "La Mujer debe gozar de sus
derechos sin ser obligadas de transformarse en
hombre para perder su feminidad".
El Movimiento de los Comités Revolucionarios
llama a la paz fundada sobre el derecho, la
justicia, la verdad y el consenso mutuo a
través del respeto del derecho de cada uno. Cree
que la estabilidad verdadera solo se realizara
eliminando todas las formas de injusticia, de
represión, de desigualdad, opresión y que la
sensación de la paz no se concretizará sin que
la humanidad se libere definitivamente de todas
las armas de destrucción masiva.
El Movimiento de los Comités Revolucionarios
llama a desarrollar y a profundizar el concepto
de los Derechos Humanos. El derecho a la huelga,
a las manifestaciones, a la libre expresión…
debe transformarse en el derecho de apropiarse
del poder sin representación, de liberarse del
salario, de la explotación y del alquiler de la
vivienda, ya que el pueblo tiene el derecho de
poseer una vivienda digna y propia.
El Movimiento de los Comités Revolucionarios
concede una gran importancia a los problemas
ecológicos que van creciendo en nuestras
sociedades y analizan sus causas profundas – la
falta de atención y la ausencia de la
conciencia en el sistema económico
materialista e inhumano que prevalece en el
mundo, donde la única preocupación es obtener
beneficios y acumular riquezas sin tomar
en cuenta los daños provocados sobre el medio
ambiente y sobre el equilibrio ecológico.
El Movimiento de los Comités Revolucionarios no
ejerce el poder y no busca llegar a él. Su papel
es de exhortar e incitar a los jamahir (es decir
las masas populares) para que ejerzan el poder.
Condena la violencia y la conspiración y adopta
el diálogo como su método de acción.
El Movimiento de los Comités Revolucionarios es
un movimiento internacional abierto a todos.
Todos los que creen en sus objetivos deben
organizarse en Comités Revolucionarios que
adoptan las "mathabas" (centro de reunión de
revolucionarios) como oficina central y el
trabajo común como característica de su acción,
sin presidencia, ni jerarquía, dando así mano
libre a la iniciativa y a la creatividad.
El Movimiento de los Comités Revolucionarios
abre todos los horizontes del diálogo, del
intercambio de ideas y de información con todos
los que buscan una alternativa para fundar una
sociedad libre y feliz.
¡Adelante… La lucha continua!
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